| Lo sensato es que trate de introducir los cambios en la dieta y en la actividad física de manera progresiva. Es mucho más probable que consiga consolidar unos pocos cambios y convertirlos en hábitos que si pretende introducir muchos cambios a la vez. Y recuerde que es fundamental que estos cambios los realice toda la familia.
Tenga en cuenta, además, que consolidar cambios en los estilos de vida lleva tiempo, y que por tanto se ha de tener paciencia y constancia.
Los consejos que le ofrecemos a continuación pueden serle útiles a la hora de fijar objetivos:
- Establezca sólo dos o tres pequeños cambios a la vez en la alimentación y la actividad física de la familia.
- Lleve un registro por escrito de los objetivos que ha fijado para la familia cada semana y anote cada día los que se han cumplido. Esto les servirá de recordatorio y motivación. Realice igualmente un registro diario de los alimentos consumidos por los miembros de la familia, especialmente los niños, y anote las actividades físicas realizadas. Si tienen edad suficiente, haga que sean sus propios hijos los que lleven estas anotaciones.
- A la hora de hacer los registros ponga más énfasis en los logros que en los fracasos.
- No busque exageradamente la perfección. Si, por ejemplo, se habían fijado como objetivo salir a caminar, o a andar en bici o a hacer cualquier otra actividad cinco días a la semana y sólo lo han hecho cuatro, no se angustie; ya está bien. Lo importante es que ya están generando hábitos saludables.
- Cuando hayan conseguido que uno de los cambios introducidos en su vida se haya convertido en un hábito, concédanse un premio, algo que sea satisfactorio para todos.
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