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      4-Tipos de dietas milagro y sus efectos
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    1-A vueltas con la imagen personal     4-Tipos de dietas milagro y sus efectos
    2-Delgadez, imagen personal y salud     5-Conclusión
    3-Pero ¿qué son las “dietas milagro”?  
   


El Dr. Basilio Moreno, Jefe de la Unidad de Obesidad del Servicio de Endocrinología del Hospital Gregorio Marañón, de Madrid, un reconocido experto en temas de nutrición, comenta en un escrito suyo que podría citar hasta 60 o 70 dietas de estas características, y -dice- todas ellas absurdas, ineficaces, desequilibradas y peligrosas para la salud. Para simplificar, las agruparemos en tres categorías:

  • Dietas hipocalóricas desequilibradas.
    A este grupo pertenecerían la Dieta de la Clínica Mayo, la Dieta Gourmet, la Dieta Cero y otras. Se caracterizan por ser muy bajas en calorías y por presentar deficiencias en un muchos nutrientes. La pérdida de peso a que dan lugar se debe a que proporcionan muy pocas calorías, pero, una vez interrumpidas estas dietas, se produce un efecto rebote o de “yo-yo” caracterizado por una rápida ganancia de peso, que probablemente supera el que la persona tenía antes de iniciar la dieta, que además se traduce en un incremento de la masa grasa y una pérdida de la masa muscular.
  • Dietas disociativas.
    Pretenden fundamentarse en que los alimentos no incrementan el peso por sí mismos, sino que sólo lo hacen cuando se ingieren en determinadas combinaciones. Por tanto, no limitan la ingestión de alimentos energéticos, sino que pretenden impedir que el organismo los aproveche como fuente de energía mediante la disociación. En la práctica estas dietas son puras quimeras, pues no hay alimentos que contengan sólo proteínas, o sólo grasas, o sólo hidratos de carbono. A esta categoría pertenecen la Dieta de Hay o disociada, la Dieta de Hollywood, la de Montignac y otras tantas así de pintorescas.
  • Dietas excluyentes.
    El principio en el que se basan es la exclusión de la dieta de algún nutriente. Así, las hay ricas en hidratos de carbono pero muy pobres en grasas y proteínas (dietas del Dr. Prittikin, del Dr. Haas), ricas en proteínas pero sin hidratos de carbono (Dieta de Scardale, de los Astronautas, de la Proteína Líquida…), y dietas ricas en grasas pero sin los otros nutrientes.

Veamos ahora cuáles son los efectos de estas dietas:

  1. La mayoría de ellas, si no todas, proporcionan una pérdida de peso muy similar, lo que ya indica que tal pérdida se logra no por las propiedades de las dietas, sino porque son bajas en calorías. Cambios tan drásticos en la alimentación como los que implica el seguimiento de estas dietas no suelen mantenerse en el tiempo. En los primeros días de seguimiento de estas dietas la pérdida de peso es llamativa, pero posteriormente esta pérdida se va desacelerando porque el metabolismo, como reacción a una alimentación insuficiente y desequilibrada, se enlentece con la finalidad de ahorrar energía. Por ello, hasta un 50% de las personas que inician una de estas dietas las abandonan antes de un mes de haberlas iniciado.
  2. Sus efectos son sólo a corto plazo, y nunca a largo plazo, es decir, que los efectos no se mantienen en el tiempo, pese a que éste es uno de los argumentos falaces que esgrimen quienes las promocionan. En otras palabras, que la pérdida de peso que se haya podido conseguir siguiendo una de estas dietas es pasajera, de manera que el peso se recupera, y aun se incrementa, al dejar de hacer la dieta, es decir, se produce el efecto yo-yo del que hablábamos antes.
  3. Es común a todas estas dietas que la pérdida de peso se produzca de una manera inadecuada, es decir, que se adelgace a expensas de perder líquidos, proteínas, minerales y otros compuestos orgánicos, y no por la pérdida de grasas, que es lo que en realidad interesa perder, pues el verdadero responsable del sobrepeso y de la obesidad son las grasas.
  4. Estas dietas no satisfacen las necesidades nutricionales porque si por algo se distinguen es por no ser equilibradas. No contienen todos los nutrientes que son necesarios para un buen funcionamiento de todos nuestros órganos y sistemas. De manera especial, suelen ser deficitarias en algunas vitaminas y minerales.
  5. Las personas que siguen estas dietas no sólo no cambian los malos hábitos alimenticios que pueden ser motivo de su sobrepeso o de su obesidad, sino que los acentúan.
  6. Y lo que es peor, el seguimiento de estas dietas puede dar lugar a serios problemas de salud: alteraciones cardiacas, renales, óseas, del hígado, y al empeoramiento de alteraciones gastrointestinales ya existentes, como vómitos, diarreas, estreñimiento y otras.

 

 

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