| Optar
por un balneario u otro no es sólo una cuestión
turística. Cada balneario ofrece unos servicios
determinados en función de la composición
de sus aguas: las aguas radiactivas, por ejemplo,
producen efectos sedantes y analgésicos, combaten
el estrés, la ansiedad y la depresión.
En cualquier caso, y habiendo optado por el centro
cuyas aguas sean más beneficiosas para nuestro
organismo, habrá que disfrutar de cada ejercicio
ante la supervisión de profesionales. Serán
ellos quienes aconsejen las terapias más adecuadas
y el tiempo estimado de duración.
En general, y si no se está
siguiendo un tratamiento específico, se aconseja
tomar uno o dos baños por día durante
no más de diez minutos y si el agua está
caliente, habrá que hacer ayuno previo para
evitar trastornos digestivos. En algunos casos, como
en las personas mayores de 50 años con hipertensión
arterial severa o insuficiencias cardíacas
descompensadas, renal o hepática grave, no
son recomendables los baños, por lo que la
decisión del profesional se convierte en algo
imprescindible.
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