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Una
vez realizado lo anterior, se podrá aplicar
el tratamiento específico dependiendo
de la causa. En caso de encontrarse todo normal,
se llegará al diagnóstico de esterilidad
de causa no explicable (o idiopática),
que constituye aproximadamente el 30% de los
casos y a los que corresponden los mejores resultados
con las técnicas de Reproducción
Asistida. |
Los métodos terapéuticos
a los cuales tiene acceso el especialista que se enfrenta
al problema -el ginecólogo en el 99% de los
casos-, una vez realizado el diagnóstico, se
pueden dividir en convencionales y de vanguardia,
correspondiendo a estos últimos el término
de métodos de reproducción asistida.
Los métodos convencionales
están al alcance de todo ginecoobstetra bien
entrenado y se basan en la corrección de
los factores identificados como causantes de la
esterilidad; a su vez se dividen en médicos
y quirúrgicos. Los médicos se realizan
normalmente con carácter ambulante y consisten,
por lo general, en la administración de hormonas
o antibióticos, dependiendo de la causa determinante,
conjuntamente con coitos programados. Los quirúrgicos
se aplican, básicamente, para la corrección
del trastorno anatómico causante de la esterilidad,
tanto en el hombre como en la mujer.
Los métodos de
vanguardia deben realizarse en el medio
hospitalario, donde existe toda una infraestructura
de apoyo tecnológico, y son principalmente
tres:
o Inseminación
artificial intrauterina con semen capacitado
o Transferencia intratubárica de gametos
o Fertilización in vitro con transferencia
de embriones o bebé probeta.
1. Inducción de
la ovulación
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El
primer paso a seguir de tratamiento de infertilidad
es la inducción o estimulación
de la ovulación, con el fin de obtener
más de un óvulo
u ovocito. Actualmente existen varios fármacos
que estimulan la ovulación. Básicamente
son el citrato de clomifeno y las gonadotropinas
(FSH y LH). El primero, bastante utilizado en
el pasado, está cada vez más en
desuso, aunque muchas veces se emplea como medicamento
de primera elección en casos muy concretos.
Los segundos cada día evolucionan más,
y hoy en día, el más empleado
es la FSH pura y la FSH recombinante (sintetizada
por medio de ingeniería genética).
Ésta es una hormona que actúa
directamente sobre el ovario. Su forma de administración
es, como inyectable, por vía subcutánea.
El médico es el que
controla cuáles son los días exactos
en que debe administrarse la medicación
y la dosis conveniente. Es preciso controlar
por ecografía vaginal el crecimiento
de los folículos (óvulos
en potencia) hasta que alcancen el tamaño
oportuno.
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Inconvenientes:
el estímulo exógeno puede provocar
en el ovario una respuesta exagerada de folículos
que pueden originar embarazos triples o múltiples.
No deben existir más de tres sacos
embrionarios tras un tratamiento de estimulación
ovárica.
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2. Inseminación
artificial conyugal (IAC)
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Es
la técnica más sencilla. Consiste
en la colocación de los espermatozoides
(aislados del semen eyaculado) dentro del útero.
De esta forma se consigue evitar la barrera
del canal cervical, por una parte, y por otra,
acercar los espermatozoides al lugar de la fecundación,
habiendo sido seleccionados en el laboratorio
los de mayor movilidad y calidad. El varón
tiene que ir a la clínica a llevar la
muestra de semen después de tres días
de abstinencia. Y aproximadamente dos horas
después se realiza la inseminación
a la mujer. El proceso de inseminación
en sí, no es doloroso, pues el depósito
de los espermatozoides
se realiza intrauterino con una cánula,
lo que no representa grandes molestias.
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3. Fecundación
"in vitro" (FIV)
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La
fecundación in vitro (FIV) consiste
en la extracción de los óvulos
(ovocitos) por vía vaginal con ecografía
y la fecundación de los mismos en el
laboratorio.
La mujer debe someterse a
un tratamiento hormonal para estimular la ovulación,
con la diferencia de que, en este tratamiento,
se trata de conseguir una mayor respuesta o
un mayor número de folículos.
La extracción de óvulos
se realiza por vía vaginal (con anestesia
y sedación). El varón entonces
recogerá la muestra de semen eyaculado
y, en el laboratorio adyacente a la sala de
punciones, se efectuará la fecundación
de los óvulos.
Entre las 16 y las 18 horas
después se comprueba la existencia de
fecundación en los ovocitos y se informa
a la pareja del resultado. Pasadas 48 horas
se comprueba si los ovocitos fecundados se han
dividido y se realiza la transferencia intrauterina
de los embriones. No se transfieren más
de 4 embriones en cada procedimiento, para evitar
un embarazo múltiple.
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