| Son consejos para el tratamiento del enfermo con esclerosis múltiple:
- Recuperar funciones que son esenciales para las actividades cotidianas.
- Ayudar al paciente a alcanzar la mayor independencia posible.
- Fomentar la participación de los familiares.
- Permitirle al paciente tomar las decisiones adecuadas con respecto a sus cuidados.
- Educar al paciente con respecto a la utilización de aparatos de asistencia (como bastones, abrazaderas o andadores).
- Establecer un programa de ejercicios adecuado que mejore la fuerza, la resistencia y el control de los músculos.
- Restablecer las habilidades de movimiento.
- Mejorar la capacidad de comunicación en los pacientes que tengan dificultades para hablar debido a debilidad o a falta de coordinación en los músculos de la cara y de la lengua.
- Controlar la incontinencia de la vejiga y el intestino.
- Reentrenamiento cognoscitivo.
- Adaptar el entorno en el hogar para aumentar la funcionalidad, la seguridad, la accesibilidad y la movilidad.
¿Qué actitud se debe tomar frente a la esclerosis múltiple?
Es necesario que el paciente sea consciente de que su vida va a cambiar pero no por eso debe sentirse limitado, sino que debe modificar las formas de realizar las cosas. Por eso, es aconsejable que siga con una vida social activa, que no tema salir a la calle, pues la relación con los demás crea un estado psicológico positivo que ayuda a vencer los retos diarios.
En las enfermedades crónicas es fácil que el cuidador se vea superado por la situación, y debe saber cuidarse a sí mismo tanto como a su enfermo. Es necesario saber dónde están las propias limitaciones y tomar los descansos necesarios, delegando el cuidado en otros familiares o en el personal cualificado para estos trabajos. Por otra parte, el cuidador debe huir de la sobreprotección que no beneficia nada a un enfermo que ya se encuentra con sus capacidades disminuidas. Deje que el paciente realice todas aquellas funciones de las que es capaz.
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