| La esclerosis múltiple no tiene curación, pero existen estrategias que pueden modificar el curso de la enfermedad, tratar las exacerbaciones, controlar los síntomas y mejorar la función y la movilidad.
Se prescribe un tratamiento para modificar el curso de la enfermedad: corticosteroides, inmunosupresores, interferones, el inmunomodulador-acetato de glatiramer o natalizumab. Como tratamiento sintomático para manejar los síntomas se prescriben: baclofén para la espasticidad; carbamazepina para el dolor; pemolina y el clorhidrato de amantadina para la fatiga, fluoxetina para la depresión; isoniazida para el temblor y carbamazepina para las crisis epilépticas y los episodios transitorios de alteración del tono muscular.
Es necesario seguir unos consejos simples para rehabilitar al paciente de esclerosis múltiple.

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