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1.

Inspección de los pies.
  • Inspeccione sus pies a diario. Ponga especial atención en los dedos y en los espacios entre ellos para ver si hay enrojecimientos, pequeñas heridas, ampollas, cortes o arañazos. Si es preciso, ayúdese con un espejo o pida ayuda a un familiar.
2. Higiene.
  • Lávese los pies todos los días con agua tibia, no dejándolos en remojo más de tres o cuatro minutos. Use siempre jabón neutro.
  • Séquese muy bien los pies, sin frotar, con una toalla de algodón suave, especialmente entre los dedos. También puede resultarle útil el secador de pelo con aire tibio o frío.
  • Si sus pies están muy secos, use una crema hidratante que contenga lanolina (son muy buenas las lociones basadas en aceite) sobre todo en los talones. Nunca las aplique crema entre los dedos. Si sus pies sudan mucho, use polvos de talco.
  • No utilice lociones perfumadas pues contienen alcohol y secan mucho la piel.
3. Temperatura.
  • Evite temperaturas extremas (tanto muy frías como excesivamente elevadas).
  • No se caliente los pies en una fuente de calor. No use mantas eléctricas ni bolsas de agua caliente, si tiene los pies fríos, use calcetines. No camine sobre la arena caliente de la playa, ni sobre el cemento de alrededor de las piscinas.
  • Evite las exposiciones de piernas y pies al sol.
4. Cuidado de uñas y callos.
  • Es buena costumbre no cortarse las uñas, cualquier cosa que corte las uñas puede cortar también la piel, es mejor limarlas con una lima apropiada y dejar los bordes rectos. Si usa tijeras, que sean de punta roma. Si las uñas son muy gruesas y le resulta muy difícil cortarlas, acuda al podólogo.
  • Para las callosidades muy gruesas no use nada cortante, mejor intente rebajarlas con piedra pómez, pero si son muy extensas, es preferible que acuda al podólogo o a su médico o enfermera. No use callicidas ni parches para los callos.
  • No se ponga esparadrapos en los pies; pueden producir alergias y heridas por roce.
5. Cura de heridas.
  • Las pequeñas heridas han de curarse con agua y jabón, aplicando si quiere alguna solución antiséptica a ser posible no coloreada. Nunca use alcohol ni pomadas antibióticas. Es conveniente, en cualquier caso, consultar a su médico o enfermera ante cualquier lesión que se produzca.
6. Calzado y ropa.
  • Nunca camine descalzo, ni siquiera en casa.
  • Use calcetines, mejor de algodón. Úselos siempre, incluso si va con sandalias o zapatillas. Los calcetines no deben llevar costuras ni refuerzos y han de ser de la talla adecuada para que no queden arrugas. Es preciso que los cambie diariamente. No use ligas ni medias con gomas que hagan presión y dificulten la circulación de la sangre.
  • Los zapatos constituyen la parte más importante de su vestuario y es la mejor inversión en la salud de sus pies, incluso a veces hay que encargarlos a medida.
  • Compre los zapatos a última hora de la tarde, momento en el que los pies están más hinchados.
  • Lleve un calzado amplio, pero adaptado al pie, con punta ancha para que los dedos no estén apretados. Los zapatos deben ser cerrados, para que no entre ningún cuerpo extraño dentro de ellos y no deben tener costuras que puedan producir rozaduras. El mejor tacón será de base ancha y de entre 2 y 4 cm de altura. Es importante que use dos pares de zapatos diferentes a lo largo de la semana para diversificar los puntos de presión. Los zapatos nuevos han de ponerse muy poco a poco.
  • Los mejores zapatos son los de piel suave, resistente y flexible o unos buenos deportivos de corredor.
  • Pase siempre la mano por el interior de los zapatos antes de ponérselos para asegurarse de que no tienen ningún cuerpo extraño dentro.
7. Ejercicio y posición.
  • Camine 30 minutos diarios.
  • Revise sus pies antes y después del ejercicio. El ejercicio no ha de producir sobrecargas ni golpes en los pies. Los problemas de los pies pueden hacer desaconsejable su práctica.
  • Evite cruzar las piernas durante largo rato, ya que puede producir compresión sobre las arterias y nervios de sus piernas y pies.
Haga las revisiones periódicas de sus pies que su médico, enfermera o podólogo le aconsejen (como mínimo, una vez al año) y acuda a ellos si tiene cualquier lesión.

NOTA: Los contenidos de salud incorporados en webdelamujer.com están destinados a ofrecer una formación sobre estos temas a la población, y en ningún caso a sustituir la atención directa del médico. Esta información no debe por tanto utilizarse por parte del usuario para establecer un diagnóstico o automedicarse, debiendo consultar cada caso particular con su médico de cabecera.

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